
Hoy día, la mayoría de los padres vamos con prisas, sin pararnos a observar lo que ocurre a nuestro alrededor, no tenemos tiempo, siempre pensando en todo lo que tenemos que hacer. Muchas veces vamos estresados. Esto provoca que, sin darnos cuenta, cuando estemos con nuestros hijos no les dedicamos la atención plena que necesitan. Sigue leyendo AQUÍ



